Nueva Yamaha X-Max 125

SUSHI CON FOIE

Mecánica japonesa y diseño europeo. Fabricado en las instalaciones de Yamaha Francia, el nuevo scooter Premium de la marca de Iwata demuestra que el sushi y el foie combinan perfectamente...

Desde París; Gonzalo de Martorell

Yamaha Motor España nos invitó a la presentación en la capital gala de uno de los scooter llamados a ser la estrella de la próxima temporada, el flamante X-Max 125. Las anárquicas calles parisinas sirvieron para poner a prueba las cualidades dinámicas y confort de la enésima puesta al día del hermano pequeño de la familia Max. En este sentido la novedad de Yamaha responde completamente a la tradición de deportividad de la saga, representada por el mítico T-Max en su escalón más alto de exclusividad y prestaciones y por el coquetón y tranquilo N-Max en el escalón inferior. Este X-Max se coloca entre ambos y propone los acabados y estética habituales en los modelos Max con la agilidad de un motor urbano 125 de última generación y carácter eminentemente deportivo.

La consideración “Premium” de este modelo, conviene resaltarlo, no se la dan únicamente sus prestaciones o la calidad de sus componentes sino un nivel de equipamiento que -hasta la llegada de esta Yamaha- resultaba difícil de imaginar en un modelo ciudadano de la presente cilindrada. Y es que la versión 2018 del X-Max no solamente dispone del ya habitual ABS sino incluso de un extraordinario sistema de control de tracción que aumenta exponencialmente la seguridad ante las súbitas cambiantes condiciones del tráfico urbano.

Exclusividad y funcionalidad

Estéticamente el flamante X-Max 125 2018 presenta un diseño derivado directamente de los modelos X-Max 300 y X-Max 400. Los ingenieros han buscado -ya lo hemos dicho- un nivel superior de calidad de acabados pero sin hacer menoscabo por ello de la funcionalidad. Todo está en su sitio y es elegante... pero todo funciona bien y tiene sentido en el que va a ser el día a día del vehículo. Me refiero a detalles de tan alto nivel como todos los grupos ópticos con LED dobles, encendido Smart Key -que permite llevar la llave en el bolsillo- o una eficaz ergonomía de pulsadores. También el cuadro de instrumentos ofrece de un sólo vistazo absolutamente toda la información que se pueda necesitar rodando con el scooter mientras una amplia guantera en el cófano delantero nos permite depositar teléfono, cartera o gafas. Y debajo del asiento, por supuesto, encontramos también un amplio espacio en el que caben dos cascos integrales y demás objetos de uso diario.

Pero por muy completo e interesante que sea el equipamiento de un modelo como éste, al final la última razón que lo justifica todo es su comportamiento dinámico y es en este punto en el que el X-Max muestra su peculiar personalidad. Lo último de Yamaha es un scooter deportivo no porque sus líneas agresivas así lo sugieran ni como mero argumento comercial sino porque su motor así lo exige. En realidad al propulsor no le gusta nada de nada trabajar a pocas vueltas... de hecho a bajo régimen se muestra incluso algo más anodino de lo esperado en un modelo de esta categoría. Pero cuando le damos alegría, lo subimos de régimen y colocamos la aguja del tacómetro cerca de las 6.500-7.000 vueltas todo cambia y el pequeño motorcito es capaz de llevarnos hasta más allá de los 120/130 km/h sin aparente dificultad y un empuje que te hace dudar de que realmente estés conduciendo una 125.

Alto nivel para diario

También la frenada resulta novedosa porque Yamaha parece haber optado por un compromiso que no le conocía al modelo precedente, mucho más radical. Normalmente se asocia deportividad a tactos hipersensibles de freno que propician frenadas tan bruscas que acaban asustando al usuario menos experimentad. En este X-Max se llega al mismo mordiente sport pero con finura y progresividad. El tacto del freno delantero me resultó siempre fiable y no provocó -ni en el pavimento húmedo del París casi siempre lluvioso de otoño- ningún amago de entrada en funcionamiento del ABS ni movimientos forzados. El trasero era más previsible -es decir, menos potente- aunque cumplía su labor de apoyo más que sobradamente.

Todo ello más la suma de una dirección más ligera que en los modelos precedentes y una amortiguación tirando a dura permite que el X-Max -pese a su considerable tamaño, más cercano al de un 300 que al de un 125- muestre una sorprendente capacidad de adaptación tanto al tráfico denso del centro como al fluido de una vía rápida.... aunque siempre será ésta última su hábitat natural y el lugar en el que se dará lo mejor de sí.

Ficha Técnica

-Precio: 4.799 euros

-Motor de 125 cc conforme a la norma EU4

-Nuevo faro LED doble y piloto LED trasero

-Nuevo sistema de control de tracción

-Amplio espacio de almacenamiento bajo el asiento para dos cascos integrales

-Nuevo encendido Smart Key para facilitar el funcionamiento sin llave

-Instrumentos digitales dobles con gran pantalla LCD central

-Toma de 12 V para alimentar dispositivos

-Pantalla y manillar ajustables

-Colores:Radical Red, Sonic Grey, Phantom Blue y Blazing Grey

 

Galería Fotográfica: 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Valora nuestro trabajo
[Total:4    Promedio:5/5]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *