Glúteos El “espejo” del alma

Anchas o redondas, respingonas o caídas, las nalgas hablan por sí solas. Igual que tu rostro desvela los secretos que mejor escondes, la morfología del “trasero” descubre la verdad de tu alma. Hasta que los clones humanos aterricen, las personas seguiremos siendo únicas e irrepetibles, y también nuestros “traseros”. Sin embargo, existen tipologías de glúteos que poseen rasgos comunes en sus formas básicas. Y es a través de las características de cada grupo que es posible descifrar aspectos genéticos de la personalidad que representan. No busques unas nalgas perfectas, pero procura su cuidado.

Texto: Francina Ramonet

CULO RESPINGÓN

Con una maravillosa hendidura en los riñones, son nalgas sobresalientes y firmes. Típicas de personas vehementes y con grandes conflictos internos. Igual se bloquean como explotan. Indican que su dueña necesita pasión para poder vivir.

A pesar de tener una personalidad tan pasional y tan llena de vitalidad, se hacen querer, pero necesitan marcarse una meta u objetivo o encontrar al otro para lograr suavizar su explosiva energía.

NALGAS FIRMES CON CADERAS ESTRECHAS

Los glúteos estás tonificados y prietos. Por lo general, pertenecen a personas deportistas o, al menos, muy activas (sus caderas no les causan problemas).

Estas mujeres suelen ser impetuosas, impulsivas y se dejan guiar por sus instintos, demostrando tener muy buen olfato. Impacientes, suelen ser mandonas, improvisan con facilidad, son hiperexcitables y dinámicas. También son ardientes, peleonas y dotadas de una vitalidad que conquista siempre.

GLÚTEOS REDONDOS Y ANCHOS

Pertenecen a la categoría de los glúteos dilatados. Evidencian una personalidad extrovertida generosa, muy sensual y de fácil comunicación.
Cuando más blanda esté la carne, más influenciable será la persona. La falta de firmeza deja traslucir una sensualidad sutil.

Si se trata de disfrutar de la vida, es una persona más cuantitativa que cualitativa. Posee una personalidad abierta fácil para la convivencia, muy adaptable y agradable en el trato social.

EN FORMA DE PERA

Quienes tienen así los glúteos disponen de pocas reservas físicas y se fatigan con facilidad. Suelen ser muy sensibles y asustadizas. Cuando las nalgas carecen de firmeza, suelen indicar pasividad y miedo a las ataduras sociales.

Pese a todo, son personas receptivas y, por lo tanto, vulnerables. Se ocultan buscando su independencia, son muy selectivas y persiguen cualidades prácticamente inexistentes.

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GLÚTEOS PLANOS

De perfil no se ve ningún montículo, lo que deja traslucir una personalidad que controla los impulsos y sigue una conducta meditada. Cuando están tonificados, denotan una actitud justa. Por el contrario, la falta de firmeza expresa una personalidad reservada y tímida.

Suele tratarse de personas introvertidas e hipersensibles. Expresan los sentimientos más profundos sólo en la más estricta intimidad, pero nunca se dejan influenciar. Aunque selectivas, son personas diplomáticas en sus contactos sociales, dotadas de muchísimo autocontrol y de un gran sentido de la medida.

CULO EN SU SITIO

No es fácil, sobre todo para las españolas que por genética tendemos a las caderas anchas, lucir un trasero diez. El ideal de glúteos firmes, con la curvatura justa y con una piel de melocotón y no de naranja, es para la mayoría de las mujeres prácticamente inalcanzable.

Y es que ya desde la pubertad, con los cambios hormonales, y con las bruscas variaciones de peso, esta zona se convierte en uno de los puntos calientes de celulitis y estrías. Posteriormente, el sedentarismo y la edad pasaran factura en forma de flacidez.

En un caso y otro, la dieta y el ejercicio, ayudados por la cosmética, constituyen los pilares en los que invertir para retrasar la aparición de estas problemáticas que en sus manifestaciones más dramáticas necesitan recurrir a la medicina estética y la cirugía.

EL MEJOR EJERCICIO.

Una serie de gestos sumados a lo largo del día pueden contribuir extraordinariamente a tonificar esta zona y rebajar el porcentaje de grasa muscular: siempre que estés sentada contrae fuertemente los glúteos; cuando estés de pie, relaja las rodillas de forma imperceptible, gíralas hacia afuera en un gesto apenas visible y, al hacerlo, contrae los glúteos, podrás realizarlo sin que nadie se percate; y, al andarm, llévalos siempre fuertemente contraídos.

EN MANOS DE LA CIRUGÍA Y MEDICINA ESTÉTICA

Los problemas de la zona del trasero son muchos, pero afortunadamente, la cirugía cuenta con una batería amplia de técnicas para solucionar o, al menos, mejorar sus defectos.

Pues sí, los traseros, o los “Bum-Bum” como se les llama en Brasil, toman la delantera y cada vez la moda marca en mayor grado la necesidad de lucirlos en condiciones optimas...

La realidad es que tal y como asegura la Dra. María José Barba Martínez, “El paso del tiempo, la falta de ejercicio, las largas horas sentados frente al ordenador, la perdida y recuperación continua de peso, y un sin fin de causas más frecuentes de lo que sería deseable, hacen que las nalgas pierdan el tono, y se muestren fláccidas o caídas”.

Y en muchos casos los pacientes, tanto hombres como mujeres, desean solucionar el problema… El éxito del tratamiento no es el de aumentar su volumen sino reposicionarlas, es decir, levantarlas.

La Dra. María José Barba, especialista en Medicina y Cirugía Estética y una de las profesionales más competentes de nuestro país (pionera en estas técnicas), nos comenta lo último para lograr ese aspecto envidiable, sin grandes cirugías, ni tiempo fuera de la vida social.

Se trata de los” nuevos hilos tensores” especiales para la zona de las nalgas, que permiten darles forma y “respingonearlas”, con las ventajas añadidas de que es un tratamiento médico que no requiere cirugía. Además permite la incorporación inmediata a la vida cotidiana.
La Dra. Barba nos comenta que la técnica consiste en “pasar” de cuatro a ocho hilos especiales en forma de L y de J, a cada lado del glúteo.
Si las condiciones lo requieren, también pueden cruzarse para concentrar más el glúteo (cuando se encuentra excesivamente caído).

El resultado se percibe en muy poco tiempo y otra de sus ventajas es que puede ser modificable en cualquier momento. El precio oscila de 1.000 a 2.000 €.

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